LA ALQUIMIA DE LOS DÍAS [A modo de prólogo]La weblog [que hojeas] comenzó a gestarse una noche fría de invierno cuando contemplaba las estrellas esparcidas [aparentemente, al azar] por un cielo profundo y limpio: millones de miles de millones de estrellas imperturbables a los fines de los hombres en este diminuto planeta [que no es sólo nuestro y que además conoce su destino. El cuándo le alcance depende de la medida de nuestra Estupidez, de nuestra Codicia, de nuestra Soberbia, de la medida de nuestro Ego]. El Hombre camina [como puede] bajo esas estrellas porque no sólo le espolea el hambre o la sed [esas nobles necesidades], sino también porque hay sed y hambre de verdad y conocimiento [de sí mismo, de los otros, de lo cognoscible y de lo que no lo es.] La curiosidad es indispensable para sobrevivir. Es caminante, peregrino, viajero y lo es tras una estela inasible y abandonando sutiles huellas [o versos, tal vez, inútiles] por doquier que el mar del tiempo se llevará a no sé dónde ni cuándo [como estas mismas palabras que ahora y aquí escribo: un mensaje en una botella.] Es la alquimia de los días, al crepúsculo, el oro de Ulises. Los días pasan y segregan, depuran al menos dos versos mal rimados: del plomo de la realidad vivida, de las horas de cinc, de las visiones de azufre de la vigilia, del lapislázuli del sueño. Se subliman en oro converso, en gotas contables, en uno, dos o cuatro versos significantes de lo insignificante, de las cosas pequeñas que son, que nos pasan. Se transmutan en materia poética: en conjunción, las palabras y los días... Invierno, 2005.
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lunes, mayo 16, 2005
LECCIÓN DE GEOGRAFÍA
Lejos andan los fragmentos del corazón (explotó como una granada inesperadamente, o por desidia), y se esparcen de una parte a otra de una ciudad cualquiera, sobrevuelan el vacío.
Como esos patos salvajes que hace años no vuelven, no recuerdan el rastro de vuelta, olvidaron la geografía básica y mi corazón por las mordeduras es el país incompleto. Anhelas reunir, como el doctor Frankenstein, los miembros, los despojos del rompecabezas, e infundir de nuevo la vida a ese monstruo necesario.
Enlázalo, si quieres... Escrito por Daniel Espín @ A las 11:36horas... Versos Cotidianos. Diario Poético De Un Caminante.
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